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sábado, 28 de diciembre de 2013

Cartas inéditas de Galdós a Camús

Cartas inéditas de Pérez Galdós a su maestro Camús. Edición de Ángel María Terradillos, Baena, 2013

Uno de los descubrimientos filológicos más notables de este año que está a punto de terminar ha sido el de un pequeño pero curioso conjunto de cartas escritas nada menos que por un jovencísimo Benito Pérez Galdós desde Canarias al que sería su futuro maestro, el profesor de la Universidad Central Alfredo Adolfo Camús. En ellas podemos apreciar el esbozo de lo que terminará siendo, con el tiempo, la historia de una amistad entrañable. Sabemos bien que el “Camús” al que Galdós se refiere en su novela Fortunata y Jacinta no es otro que este maestro de la Central, de forma que se le rinde con ello un merecido y sentido homenaje. Gracias a él, Galdós no sólo aprendió literatura latina, sino transcendentales cuestiones de estética y pensamiento erasmista que son indispensables para entender la obra literaria de don Benito. Por lo que podemos colegir de este conjunto de treinta y dos cartas, halladas hace tan sólo tres años en un lugar que no se precisa y editadas pulcramente por Terradillos, un Galdós adolescente se atrevió a entablar una curiosa correspondencia con el consagrado maestro. Es una lástima que no se conserven o hayan encontrando las correspondientes cartas de Camús. No obstante, gracias a los testimonios galdosianos, podemos imaginar el gracejo con el que el maestro se dignó a contestar al futuro alumno. Realmente, no es normal que un profesor como éste mostrara tanto interés en prestar atención a una persona por aquel entonces insignificante. Es por ello por lo que estas cartas adquieren, si cabe, mayor interés. Nos ha encantado aquella en la que el joven pregunta acerca de la presencia casi nula del siglo XVII en el Manual de historia universal compilado por Camús. Vemos claramente cómo el joven fue leyendo en Canarias todo aquello que luego conformaría buena parte de su carácter. No podemos menos que felicitarnos por tan oportuna y novedosa aportación epistolar. FRANCISCO GARCÍA JURADO