martes, 30 de diciembre de 2008

LOS ORÍGENES DE LA FILOLOGÍA CLÁSICA EN ESPAÑA


Lecturas informales -lo eran todavía- de textos escritos en la década de los años 80 del siglo XIX, en particular de Menéndez Pelayo y Alfredo Adolfo Camús, me llevaron a la sospecha de que el uso de la juntura "Filología clásica" no fue efectivo en España hasta esta etapa. Es evidente que cuando hablo de "uso" estoy pensando en ciertos contextos intelectuales privilegiados, pues ni aún hoy día, si salimos a la calle, nuestros paisanos tienen muy claro eso que llamamos -aún- Filología. El caso es que la conformación de unos estudios de Filología clásica en España responde, como ya he tenido ocasión de decirlo en otras ocasiones, a un complejo complejo cultural cuyo comienzo puede situarse en la etapa señalada y su cristalización -primera- ya en los años de la II República. Todo ello lo he tratado con cierto detenimiento en un trabajo del que me siento particularmente orgulloso, y que acaba de aparecer en la revista Estudios Clásicos. Cien notas a pie de página, en nada accesorias, enriquecen este trabajo, donde he dejado muchas horas de archivo y biblioteca y, sobre todo, he intentado hacer una propuesta metodológica diferente, que integre la historia de la Filología en el contexto más amplio de la Historia de la Cultura. También quiero dejar constancia de inestimables ayudas a la hora de escribirlo, como la de Santiago López Ríos y Jaime Siles. Esta publicación, además, coincide con las celebraciones relativas a la creación de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid en 1933. Es por ello por lo que ilustro este blog con una de las partes de la vidriera art decó -recién montada, tras su recuperación- que muestran, precisamente, las alegorías de Grecia y Roma, dentro del contexto más general de la representación de las humanidades. Como adelanto de lo dicho, tengo el gusto de reproducir el comienzo del artículo, lo que puede servir, asimsimo, de invitación a su lectura:



En unos tiempos como los actuales, donde parece que a nadie le preocupa lo que ocurre en las disciplinas académicas ajenas, resulta curioso, cuanto menos, leer lo que dice un historiador y filólogo de la talla de Américo Castro en 1928 acerca de los Estudios Clásicos en España:
¿Puede continuar el hecho de que no se produzca un solo libro en España sobre antigüedades clásicas -latín y griego-, que merezca la pena incorporarse a la bibliografía internacional sobre estas materias?1
Este aserto no era, ciertamente, gratuito o casual. El mismo Américo Castro había publicado en 1922 una traducción de la Historia de la Lengua Latina de Friedrich Stolz para la llamada “Biblioteca española de divulgación científica”2. Américo Castro contribuye decisivamente a fomentar el interés por los Estudios Clásicos en general y la Lingüística Latina en particular dentro del propio Centro de Estudios Históricos, que en 1933 crea una Sección de Estudios Clásicos y otra dedicada a los Estudios Árabes. Menéndez Pidal deja clara esta circunstancia cuando declara el interés específico que tienen los Estudios Clásicos, sobre todo los relativos a la lengua latina, para el conocimiento del español: “Los estudios clásicos se cultivaron en el Centro de Estudios Históricos principalmente en torno al latín, presupuesto básico para el estudio del español”3. De hecho, no faltan buenos latinistas en este momento, como Pedro Urbano González de la Calle o Vicente García de Diego, de los que luego hablaré, junto a otros nombres imprescindibles como los de Eustaquio Echauri4 o Abelardo Moralejo5. Sin embargo, mientras para la dirección de los Estudios Árabes no se dudó en la figura del catedrático Asín Palacios, para el caso de los Estudios Clásicos se recurrió a un profesor italiano. Fue Américo Castro, de hecho, quien trajo a España al lingüista italiano Giuliano Bonfante6, que quiso rebautizarse como “Julián” (así aparece en los papeles de su expediente). Bonfante, que desempeñó un lectorado de italiano en la Universidad de Madrid durante el curso 34-35, se convirtió en una persona clave de la Sección de Estudios Clásicos del Centro de Estudios Históricos como redactor de la revista Emerita hasta el año 37, donde colaboró con otros eminentes profesores, como el mismo Pedro Urbano, José María Pabón y Antonio Tovar. Junto al Centro de Estudios Históricos, otra institución fundamental para este giro fue la nueva Facultad de Filosofía y Letras de Madrid7, “si no se piensa que la novedad se limitó a la erección de unos espaciosos edificios algo monótonos”, sino en las grandes ideas que en ellos se gestaron, como bien apunta José Carlos Mainer8.


1 A. Castro, “La Ciudad Universitaria”, El Sol, 6 de enero de 1928.
2 F. Stolz, Historia de la Lengua Latina. Traducción de Américo Castro, Madrid, Victoriano Suárez, 1922. Si bien figura oficialmente Américo Castro como traductor, me comenta Jaime Siles que la traducción en realidad pertenece a José Vallejo, según la información que a él mismo le proporcionó el profesor Antonio Fontán.
3 R. Menéndez Pidal, “Discurso de D. Ramón Menéndez Pidal”, en Actas del II Congreso Español de Estudios Clásicos (Madrid-Barcelona, 4-10 de abril de 1961), Madrid, S.E.E.C., 1964, p. 18. Véase también el documentado estudio de José López Toro, “La Filología Latina, propedéutica para la española”, en Cuadernos Hispanoamericanos 238-240, 1969, pp. 296-307.
4 L. S. Sanz de Almarza, Eustaquio Echauri Martínez. Su vida y “Notas filológicas”: (Sobre voces y frases incorrectas). Polemista (contra Américo Castro y J. Balcells Pinto) y eximio lingüista. Apéndice: locuciones latinas y extranjeras frecuentes en literatura, Logroño, s.e., 1992. La figura de Echauri (1873-1953) es muy interesante, tanto por su actitud de polemista como por su Diccionario manual latino-español (primera edición de 1927, con prólogo de Luis Segalá), precedente del diccionario escolar Vox.
5 J. J. Moralejo Álvarez y J. L. Moralejo Álvarez, “Abelardo Moralejo Laso (28.1.1898-10.4.1983)”, Estudios Clásicos 86, 1981-83, pp. 291-298. En Salamanca, Pedro Urbano González de la Calle aficionó a su alumno Abelardo Moralejo en la Lingüística Histórica y Comparada. Asimismo, ya en Madrid, siendo becario del Centro de Estudios Históricos, éste llevó a cabo su tesis doctoral sobre Las oclusivas sonoras aspiradas en latín bajo la dirección de Julio Cejador.
6 Cf. P. Martínez Lasso, Los estudios helénicos en la Universidad española: 1900-1936, Madrid, Universidad Complutense (tesis doctoral), 1988, pp. 697-698. Hasta el momento, este es el único estudio de conjunto sobre el tema que tratamos, si bien no se contempla en él la Filología Latina.
7 Al mismo tiempo, en Cataluña se está produciendo un proceso paralelo gracias a instituciones como el Instituto de Estudios Catalanes, la Universidad Autónoma de Barcelona, e instituciones privadas, como la Fundación Bernat Metge, que crea la fundamental colección de clásicos bilingües del mismo nombre. Asimismo, varios profesores encarnan en Cataluña este proceso de cambio, como José María Balcells (muy bien estudiado por José Luis Vidal en “Joaquim Balcells, el llatinista de la Universitat Autònoma”, en J. Malé et alii (eds.), Del Romanticisme al Noucentisme. Els grans mestres de la Filologia Catalana i la Filologia Clàssica a la Universitat de Barcelona, Barcelona, Universitat de Barcelona, 2004, pp. 93-106) o Lluís Segalá (a quien Carles Miralles ha dedicado interesantes estudios, como Lluís Segalà i Estatella. Sembança biogràfica, Barcelona, Institut d’Estudios Catalans, 2002). En otro momento, debería abordarse el asunto de la complejas relaciones que pueden trazarse entre los clasicistas de Barcelona y Madrid.
8 J. C. Mainer, La Edad de Plata (1902-1939). Ensayo de interpretación de un proyecto cultural, Quinta edición, Madrid, Cátedra, 1999, p. 287.




“Los orígenes de la Filología Clásica en España. La Facultad de Filosofía y Letras de Madrid (1933-1936)”, Estudios Clásicos 134, 2008


Francisco García Jurado

H.L.G.E.

domingo, 28 de diciembre de 2008

MADAME DE STAËL EN MÁLAGA


No, no se trata de una ficción o de una invención audaz sobre la biografía de la deliciosa escritora suiza que, como en otros casos conocidos, hoy se considera francesa. Madame de Staël (1766-1817) nació en un mundo, el ilustrado, y murió en otro, el romántico. En otra ocasión hablé sobre su libro de memorias y sus impresiones acerca de Napoleón, quizá una de las mayores decepciones de su vida. En todo caso, andaba hace tiempo con ganas de leer una de las novelas más populares de esta autora, la titulada Corina o Italia. Por diferentes razones, entre otras, la de adquirir una rara obra de Julien Benda sobre Propercio (1928) de la que hablaré en otra ocasión, acudimos a la preciosa librería de Antonio Mateos que se encuentra muy cerca de la calle Larios, en Málaga. Mientras curioseábamos entre los lomos de piel, María José dio con un ejemplar soñado, precisamente la edición que de la novela Corina se hizo en España en 1820 (publicada en Valencia por Cabrerizo). Se trata de dos bonitos tomos en plena piel, algo fatigada, pero en muy buen estado. Su traductor, Juan Ángel Caamaño dedica a la novela un interesante prólogo que ha sido estudiado pormenorizadamente por la profesora María José Alonso Seoane, de la Universidad Complutense. Ahora que tengo tanto interés en saber sobre los avatares de las humanidades en esa época convulsa que va desde finales del siglo XVIII al tercer decenio del XIX, tenía en mis manos uno de los documentos más tempranos de la conciencia del romanticismo en España. No en vano, la edición coincide con la etapa casi efímera del llamado Trienio Liberal (1820-23), previa a los exilios de lo que después fue la llamada "Década Ominosa". El ideal romántico penetró en España por vías diversas, llegó incluso a los manuales de literatura latina (sobre todo por la inspiración de Schlegel), pero sorprende, en verdad, el prólogo que Caamaño pone a la novelita de viajes escrita por Madame de Staël, donde ya se ve configurada la conocida oposición entre clásicos y románticos: "La voz clásico, como que es una abstracción, puede tener varias acepciones; por tanto, para hablar con juicio de la literatura clásica, y de la romántica, es menester fijar primero el sentido de lo que se quiere dar." Así de claro se muestra nuestro traductor antes de iniciar el viaje literario por Italia.
Todo esto me ha hecho pensar en Madame de Staël mientras tomábamos un café, al caer la tarde, en una cafetería de la calle Larios. La circunstancia por la que esta autora quedará para nosotros siempre unida a Málaga es algo naturalmente circunstancial, si se quiere, incluso arbitrario, pero no deja de ser por ello una razón eficaz. Málaga es una ciudad literaria y cargada de historia. Quizá no sea tan casual haber encontrado esta edición del libro precisamente en ella.

Francisco García Jurado

H.L.G.E.

viernes, 26 de diciembre de 2008

UN SACERDOTE Y PROFESOR DE GRIEGO EN LA FACULTAD DE MORENTE


El olvido es una suerte de ley tácita cuando se escribe la Historia, en especial aquella que no cuadra con nuestros intereses más inmediatos. Pero las circunstancias que envuelven los acontecimientos históricos suelen ser más complejas que nuestros esquemas previos y prejuicios. Siguiendo con el comentario de algunos de los profesores de lenguas clásicas que poblaron la mítica facultad de García Morente, allá por los lejanos años treinta, hoy quería destacar la figura de un profesor encargado de curso que impartió griego entre 1935 y 1936. Se trata de Daniel García Hughes, autor de una gramática griega editada por primera vez en 1935 y luego en el año 39. Como está en este momento descubriendo María José Barrios Castro, es una obra que ya ha asumido los principios de la gramática histórica, de manera parecida a lo que García de Diego había hecho con el latín a comienzos de siglo. Ya habían pasado más de cincuenta años desde la traducción de la pionera gramática de Curtius por parte de Soms y Castelín, y era tiempo más que suficiente para que los nuevos planteamientos dejaran de ser un hecho marcado y sospechoso. Algo de esto quedaba a comienzos del siglo XX, cuando los planteamientos de la gramática tradicional eran más propios de centros religiosos, mientras que los de la gramática histórica, ligada a las nuevas teorías sobre el indoeuropeo y el cambio lingüístico, eran más propias de los institutos públicos. García Hughes, sacerdote y helenista, asume los nuevos principios en su gramática e imaginamos que también en sus propias clases de griego. Gracias a su talento como maestro y helenista llegó en condiciones excepcionales a la facultad de Filosofía y Letras de Morente. Es muy elocuente el testimonio que sobre él expresa María Rosa Alonso1:


"Lo ocurrido con don Daniel García Hughes fue un caso expresivo de la capacidad organizadora del señor García Morente y del buen sentido de la Facultad. Un grupo de alumnos de la misma dábamos clase particular en el centro católico de Amigos de la Enseñanza de la calle de Claudio Coello, 32, con «Don Daniel», canónigo de la Catedral de Madrid y excelente helenista, buen maestro y bellísima persona. Su prestigio docente lo llevó, sin ser ni bachiller, a profesar una cátedra de Griego en la Facultad, a la que sus antiguos alumnos particulares seguíamos yendo. Las máximas facilidades alcanzó luego para hacer el bachillerato y la licenciatura."

(Mª R. Alonso, Pulso del tiempo, Santa Cruz de Tenerife, Ediciones Idea, 2005, p. 283)


Sin embargo, esta etapa "republicana" aparecerá ya contada de una forma velada y anacrónica en la necrología oficial que se le hace desde el CSIC.:

"Daniel García Hughes 1883-1943
«La personalidad vigorosa del Vicedirector del Instituto «Francisco Suárez», Dr. Daniel García Hughes, canónigo de la S. I. C. Basílica de Madrid y Profesor de Sagrada Escritura del Seminario Conciliar, tuvo gran relieve humano y científico, y en pleno servicio al Consejo Superior de Investigaciones, llegó a la muerte en 19 de octubre de 1943. Participó el Dr. García Hughes, con perseverante entusiasmo, en todas las tareas del Instituto «Francisco Suárez» y de modo especial en la organización de las Semanas de Estudios Bíblicos. Colaboró asimismo frecuentemente en sus revistas, y pocos días antes de su fallecimiento aparecía un artículo, debido a su pluma, en la Revista Estudios Bíblicos. Fue alumno del Pontificio Colegio Español de Roma, de la Universidad Gregoriana y del Instituto Bíblico de la Ciudad Eterna. Con tan profunda y completa formación pudo penetrar docta y sagazmente en los estudios escriturísticos desde su juventud. Poseía también a la perfección la lengua griega, que enseñó en las aulas de la Universidad de Madrid. Había llevado a cabo este sabio Profesor una magnífica versión del texto griego del Nuevo Testamento, y la dio repetidas veces a las prensas para sembrar el conocimiento y amor de las letras divinas en la gente de España. Había trabajado también en el campo de la prensa y de la acción social católica durante muchos años. Ejemplar sacerdote ha dejado por heredero universal de sus bienes al Hospital de Sacerdotes de San Pedro Apóstol, de Madrid. Deja, el que fue sabio Vicedirector del Instituto «Francisco Suárez», un alto ejemplo de perseverancia y una labor maciza y fecunda en sus estudios y traducciones de la Sagrada Escritura.»" (Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Memoria de la Secretaría General. Año 1943, Madrid 1944, págs. 69-70, Necrologías.)


Es curioso, hay individuos cuya biografía completa es imposible de contar dependiendo del contexto político en que se esté. ¿Qué mal hay en decir que un sacerdote helenista dio clase en la Facultad de Morente? Otros, de una moral estrictamente laica, como Pedro Urbano González de la Calle, tuvieron que partir después al exilio, y jamás regresaron a España. Que personas de tan distinta filiación política dieran clases en aquel lugar es, precisamente, un indicio de inteligencia.


Francisco García Jurado
H.L.G.E.

domingo, 21 de diciembre de 2008

MARCEL PROUST: ECOS Y REFLEJOS

En 1996 tuve el privilegio de publicar, gracias a la oportunidad brindada por los profesores Enrique Otón Sobrino y Guy Serbat, un artículo que llevaba el título siguiente: “Le vêtement féminin chez Properce et chez Marcel Proust: Polygénèse d'un motif littéraire particulier”
REF. Vita Latina (Université Paul-Valery [Montpellier]), Anno MCMXCVI Mense Iunio nº 142, pp. 44-51. La posibilidad de trazar una relación compleja entre el poeta Propercio y la obra de Proust nace de un doble acercamiento, el académico y el de mis propias lecturas de formación. Ateniéndome por aquel entonces a los criterios propios de la filología positivista, la dualidad entre tradición y poligénesis, no dudé en establecer una relación del segundo tipo entre ambos autores. No me atreví a desentrañar la complejidad y riqueza que pone en relación la poesía de Propercio con la obra de Proust, y en particular la reproducción de las características del amor elegíaco en un contexto moderno. Curioso resulta encontrar la figura del "custos ornati" en la obra proustiana, o la "resurrección" de la amada tras su partida. Un motivo particular y especialmente interesante es el del vestido de la amada, ligado a asuntos como el del primer encuentro o la castidad. Un vestido de Cos fascina tanto y es tan inmortal como "une robe de Fortuny", y la estela de Baudelaire está tras ellos, más allá de cualquier tiempo posible. Todo ello, visto desde nuevas perspectivas, nos invita a trazar un complejo encuentro entre Proust y Propercio, dentro de una visión dinámica de la historia literaria y cultural.
Esto es, precisamente, lo que deseo proponer para mi participación en el Congreso Internacional sobre Macel Proust que se celebrará en Madrid a finales del mes de marzo de 2009. Ha sido un privilegio ser invitado a este encuentro, y una forma de volver a textos muy queridos que han configurado mi vida de lector. Este cuaderno de bitácora se ilustra con un portal de la Place de la Madelaine de París, precisamente donde vivió un Proust niño que ya era novelista sin saberlo.

Francisco García Jurado

H.L.G.E.

Debates-Encuentros

Congreso Internacional: Marcel Proust: Ecos y Reflejos
Lunes 23, martes 24 y miércoles 25 de marzo 2009

Este encuentro de investigadores tendrá un enfoque esencialmente comparatista y relacionador : Marcel Proust y su obra en diálogo con su pasado estético y literario, en diálogo con su época, así como la huella de su trabajo en otras obras, otras literaturas y otros ámbitos de pensamiento y creación.El Congreso reunirá a profesores universitarios y especialistas nacionales internacionales en la obra proustiana, perspectiva a la que se han querido añadir “otras visiones”, como las de destacados traductores y creadores literarios, con el fin de demostrar que À la recherche du temps perdu es un texto de inevitable referencia cuando se trata de comprender el devenir de la literatura europea del S. XX.La idea del Congreso surge del Departamento de Filología Francesa, y desde el primer momento, dado el carácter relacionador del mismo, se contó con diversos Departamentos de la Facultad de Filología de la UCM, así como con el Institut Français de Madrid, la casa de Velázquez y los Servicios Culturales de la Embajada Francesa y otros organismos internacionales, como “La Société des Amis de Marcel Proust”, otras universidades extranjeras y personalidades ajenas al ámbito universitario.El Congreso se celebrará los días 23, 24 y 25 de marzo del 2009 en tres sedes: Facultad de Filología de la UCM, Casa de Velázquez e Instituto Francés de Madrid en sesiones de mañana y tarde.

Lunes 23 de marzo - Facultad de Filología

9’00- 9’30 Recogida de documentación9’30-10’00 Inauguración oficial del Congreso

Conferencia de apertura

10’00-11’00 Mireille Naturel (U de Paris III – Sorbonne Nouvelle)“Proust et Flaubert: les pas de géants”

11’00-11’30 Dámaso López (UCM)“Proust y Ruskin”

11’30-12’00 Pausa-café

12’00-12’30 Philippe Chardin (U. de Tours)“De la nouvelle au roman : Proust et Joyce”

12’30-13’00 J.L. Martinez-Dueñas (U de Granada)“Proust en la crítica inglesa”

13’00-13’30 Francisco García Jurado (UCM)“El encuentro complejo entre Proust y Propercio: literatura latina y estéticas de la modernidad”

13’30-16’00 Debate y almuerzo

16’00-17’00 Julio Baquero y Silvia Acierno (Traductores)“Proust y el cine: la adaptación imposible”.

17’00-17’30 Torben Lohmüller (UCM)“Walter Benjamín como traductor de Proust”

17’30-18’00 Debate y pausa Taller de traducción

18’00-19’00 Mª Teresa Gallego (Traductora) “La traducción ¿eco, reflejo o sic...?”

Martes 24 de marzo - Casa de Velásquez

10’00-11’00 Conferencia plenaria - Javier del Prado (UCM)“Metáforas de la música y la música como metáfora”

11’00-11’30 Mª Angeles Ciprés (UCM)“La phrase musicale de Vinteuil et la structure du récit poétique dans Un amour de Swann”11’30-12’00 José Manuel Losada (UCM)“Proust y la ópera”

12’00-12’30 Pausa-café

12’30-13’00 Francisco González (U de Oviedo)“Du côté de chez Poincaré: l’expérience de la madeleine et ses modèles scientifiques”

13’00-13’30 Eugenia Popeanga (UCM)“La ciudad en La recherche”

13’30-14’00 Doina Popa-Liseanu (UNED)“Le voyageur (dé)voilé: Proust chez les Ocsebib”

14’00-16’30 Debate y almuerzo

16’30-17’00 Fernando Iwasaki (Escritor)(Título por determinar)

17’00-17’30 Epicteto Díaz Navarro (UCM)“Espacios de la memoria: Marcel Proust y Juan Benet”

17’30-18’00 Debate y pausa

18’00-18’30 José Ignacio Díez (UCM)"¿Tiempo perdido? Francisco Umbral busca a Proust"

18’30-19’30 Herbert Craig (U. de Nebraska)“Proust en España durante los tiempos de Franco”

Miércoles 25 de Marzo - Institut Français de Madrid

10.00-11.00 Conferencia plenaria - Luc Fraisse (Universidad de Strasbourg)« Proust romancier, critique d’art ? »

11.00-11.30 Michel Bertrand (Universidad de Provence)« Amour de Swann, Amour de soi, Amour du cygne, Amour du signe »

11’30-12’00 Pausa-café12.00-12.30 Luis Gaston (Universidad de Granada)« Proust y Claude Simon: dos escrituras, una memoria.Discurso narrativo, memoria afectiva »

12.30-13.00 Mª Angeles Sirvent (Universidad de Alicante)«Proust y Barthes »

13.00-13.30 Montserrat Serrano (Universidad de Granada)«Ecos de Proust en Patrick Modiano: los caminos de la memoria»

13.30-16.00 Debate y almuerzo16.00-16.30 Patricia Martinez (UAM)Título por determinar

16.30-17.00 Elisa Martinez-Garrido (UCM)«La sensualidad visual de La luna y las hogueras de Cesare Pavese: ¿ecos y reflejos de pinceladas proustianas? »

17.00-17.30 Arno Gimber (UCM)«Marcel Proust en W.G. Sebald: en busca de la memoria perdida»

17.30-18.00 Debate y pausa

18.00-19.00 Conferencia de clausura - Dominique Rabaté (U de Bordeaux)«Après Proust. Stratégies de la mémoire aujourd'hui” (Quignard, Modiano, Jean-Paul Goux) »

Todas las informaciones sobre el Congreso: Tel: 91 394 54 07 (Dpto de Filología Francesa. UCM)Contacto: mlguerre@filol.ucm.es y carriedo@filol.ucm.esTeatro - C/ Marqués de la Ensenada, 10 Entrada libre hasta completar el aforoConferencias en francés o en español / Sin traducción

sábado, 20 de diciembre de 2008

LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS EN LA SEGUNDA REPÚBLICA: LAS LENGUAS CLÁSICAS


Mi amigo el profesor José Torres preguntaba el otro día acerca de quiénes habían enseñado lenguas clásicas en esta mítica facultad de Filosofía y Letras de los tiempos de García Morente. A esta cuestión me llevo dedicando con pasión y entrega ya hace más de un año, y sobre ella hablaré en más de una ocasión en estos cuadernos de bitácora. Dar una simple lista de nombres no es respuesta suficiente, si no se aborda con valentía lo que hay detrás de ellos. Como en casi cualquier departamento de universidad, o cualquier familia incluso, se dan cita tres generaciones de profesores en las dependencias del nuevo edificio: los que pertenecen, para entendernos, a la generación de Menéndez Pelayo (1856-1912), como Mario Daza (1860-1943) (Catedrático en Madrid desde 1898) o José Alemany (1866-1934) (Catedrático en Madrid desde 1899); los que pertenecen a la generación de Ortega y Gasset (1883-1955), como Pedro Urbano González (1879-1966) (Catedrático en Madrid desde 1932); finalmente, los más jóvenes, o la generación de Jorge Guillén (1893-1984), donde hay que situar a profesores como Agustín Millares (1893-1980) (Catedrático en Madrid desde 1926), Bernardo Alemany (1896-1972) (Catedrático en Madrid desde 1927) o Juliana Izquierdo Moya (1888-1966) (ayudante de facultad). Esto es una muestra pequeña, pero significativa, de las personas dedicadas a los estudios clásicos durante este periodo. Hay diversidad y diferencias notables entre ellos, que en buena manera explican muchos aspectos de la historia intelectual española. Gracias al estudio detenido de sus biografía llegamos a comprender mejor ciertas relaciones con el mundo cultural de la época, así como con el mundo científico, en particular el Centro de Estudios Históricos. Debo recordar que la Filología Clásica en España existe oficialmente desde el año 1932, y que es fruto de un complejo proceso que arranca en los años 80 del siglo XIX, al calor de la llamada Polémica de la ciencia española. En esta ocasión sólo quiero llamar la atención sobre un libro singular que representa muy bien lo mejor de aquellos estudiosos. Se trata del el libro titulado Ratnavali o El collar de perlas por CriHarsa; comedia traducida directamente del sánscrito y prácritos por Pedro Urbano González de la Calle; precede una introducción al estudio de la dramática india antigua por Mario Daza de Campos (Madrid, Victoriano Suárez, 1934). Pedro Urbano González de la Calle, que había venido desde la Salamanca de Unamuno, aprende sánscrito con Mario Daza, el decano de los profesores. Gracias a ese aprendizaje nace una colaboración ejemplar que se plasma en este libro único y hermoso. Ahora el libro puede verse en una de las vitrinas de la exposicion, como podéis ver en las fotografías que ilustra este texto. A la derecha del libro hay una gramática latina, la de Millares Carlo y Agustín Gómez Iglesias, libro también ejemplar del que hablaré en otro momento con más calma. También queda pendiente hablar de otra cuestión interesante y delicada: la relación (tangencial) entre los renovados estudios clásicos y la II República española. La historia de vuelve apasionante, y mis estudios con ella.


Francisco García Jurado

H.L.G.E.



jueves, 18 de diciembre de 2008

LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE MADRID EN LA SEGUNDA REPÚBLICA


















Una mañana de sol invernal y una exposición realmente memorable que va a tener lugar en el Centro Cultural Conde Duque desde el 18 de diciembre de 2008 hasta el 15 de febrero de 2009. La Historia de un país está compuesta de pequeñas-grandes historias que nos hacen comprender mejor las circunstancias generales de un momento dado. La creación de la nueva Facultad de Filosofía y Letras supuso, ante todo, el afán de llevar a cabo la renovación académica, siempre tan difícil, y de hacer, en la medida de lo posible, realidad un hermoso sueño. Que esta facultad fuera, al menos durante unos tres años, quizá la mejor de Europa, fue una feliz y efímera realidad. Hoy, día dieciocho de diciembre, ha asistido un numeroso público a la inauguración de esta exposición que culmina un largo proyecto emprendido hace ya unos dos años por los profesores Santiago López-Ríos y Juan Antonio González Cárceles. Entre los asistentes es realmente emotiva la presencia de antiguos alumnos, jóvenes hoy día de más noventa años que aún son capaces de revivir aquel momento áureo de su vida. De entre estas personas hoy destaco a María Teresa Bermejo, cuya fotografía incluyo aquí, testigo excepcional.


La evocación del ambiente de los años treinta es uno de los logros de esta exposición, donde el buen gusto destaca en muchísimos detalles. Uno de ellos es el uso de los característicos carteles que aún hoy día pueden verse sobre las puertas de los despachos. Pequeños elementos decorativos, cotidianos o invisibles para los que habitan la facultad, pero que vistos en la exposición se convierten en una seña de identidad. Qué decir de la vidriera art-decó, reproducida a menor tamaño en la exposición, que ya puede admirarse, de nuevo esplenendorosa, en el hall del edificio. Como la facultad de Morente fue viajera, no podía faltar la evocación del crucero por el Mediterráneo, misión cultural y de Estado, que supuso para quienes lo hicieron una de las experiencias más inolvidables de su vida. La exposición termina con una gran maqueta de la Ciudad Universitaria tras la Guerra Civil y su reconstrucción durante la posguerra. Discontinuidad y continuidad, esa clave histórica que define lo español a lo largo de tantos siglos.


Ha sido un día admirable, que luego ha continuado ya en casa con la lectura del precioso catálogo y del CD que lo acompaña. Volveré a visitar la exposición una cuantas veces, pues no quiero perder detalles que hoy, debido a la gran cantidad de público, no me ha sido posible ver con calma. Espero que quienes se acerquen a la exposición vean más allá de una mera circunstancia histórica o de un hecho concreto. Con la facultad de Filosofía y Letras se levantaba un monumento a la cultura de Occidente, la antigua y la moderna, y su relación con Oriente. Hoy he sentido el orgullo de ser profesor y de haber podido aportar mi pequeño granito de arena a este inmenso proyecto.



Francisco García Jurado


H.L.G.E.

Visita a la exposición del Museo del Prado "Entre dioses y hombres"

Aquí os mando un enlace al blog de mi página donde comento la visita con mis alumnos a la magnífica exposición dedicada a las esculturas grecolatinas del museo Albertinum de Dresde. Espero que os guste.
http://odisea.webnode.com/blog/