Se ha producido un error en este gadget.

martes, 16 de febrero de 2010

EL CÓDICE DAZA Y MARIO DAZA DE CAMPOS


Ha sido para mí una verdadera sorpresa saber que el “Códice Daza”, un manuscrito de Lope de Vega que ha adquirido recientemente la Biblioteca Nacional de España, perteneció nada menos que a uno de los profesores que he estado estudiando durante estos últimos años en el marco de un proyecto de investigación sobre los estudios clásicos durante la Edad de Plata de la cultura española.
La persona en cuestión es Mario Daza de Campos (1860-1943), catedrático de lengua griega en la Universidad de Madrid desde 1897, y es su propio apellido el que ha dado, incluso, nombre al propio manuscrito. Éste formaba parte de un legado mayor, la colección y biblioteca Madrazo, depositada hoy en el Museo Nacional del Prado, según podemos leer en la página web del propio museo: “Luis de Madrazo heredó una parte del estudio de su padre, José, y también del de su hermano Juan, arquitecto, fallecido sin hijos. Además, puesto que Luis casó con Luisa de Madrazo y Garreta (1836-1884), hija de su hermano Federico, se reunió en su rama familiar parte de la herencia de Federico, quien había sido el otro principal heredero del estudio de José. Todo ello pasó a María Teresa de Madrazo y Madrazo, que casó con el Catedrático de la Universidad Central, Mario Daza de Campos y, a través de herencias, a sus hijas Daza Madrazo, y a los sobrinos de ésta, sus últimos poseedores, a quienes se ha adquirido el conjunto.” http://www.museodelprado.es/coleccion/nuevas-adqu(isiciones/2006/coleccion-y-biblioteca-madrazo/). En lo que respecta a Mario Daza, éste, tras una polémica y sonada oposición26, fue nombrado catedrático numerario de Lengua y Literatura Sánscritas en 1897, y la ejerció hasta 1933, año de su jubilación, si bien continuó ligado a la Facultad hasta 1936. De manera muy propia al carácter polifacético de estos hombres, además de doctor en Letras, era también licenciado en Derecho Civil y Canónico y ejerció la abogacía. Quizá uno de sus mayores méritos fue transmitir el interés por el Sánscrito a un profesor como Pedro Urbano González de la Calle, que llegó a impartir la enseñanza de esta lengua en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Francisco García Jurado
H.L.G.E.

1 comentario:

Anuska dijo...

Increíbles los recorridos que llegan a hacer algunos manuscritos... 0_0