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martes, 16 de septiembre de 2008

"De re bibliographica", de Menéndez Pelayo


No deja de ser curioso, si bien no deja de ser una consecuencia lógica, que uno de los grandes polígrafos de la cultura española, gran amante de los libros, se haya terminado convirtiendo, asimismo, en objeto de búsqueda para bibliófilos. Me refiero a Marcelino Menéndez Pelayo, paradigma de estudiosos. Hoy día disponemos de su obra en internet, lo que no deja de ser una ventaja fundamental para cualquier estudioso. No obstante, los libros publicados por él, o los mismos estudios a él dedicados constituyen ya un motivo de colección apasionante para cualquier bibliófilo. El año 2006 celebró la Real Academia de la Historia una completa exposición dedicada a la figura de Don Marcelino Menéndez Pelayo en dicha institución. El recorrido bibliográfico y documental que en en ella se hacía era realmente espectacular y, como diría el propio interesado, todo un solaz para los estudiosos de su persona y obra. El tipo de publicación más conocido de Menénez Pelayo es la llamada Edición Nacional, publicada en Santander por la Editorial Aldus (no se pierda de vista el ancla que evoca, ciertamente, las viejas ediciones aldinas) y el CSIC. Esta edición ya se cotiza en las librerías de viejo, si bien los libros no son ciertamente atractivos. Pero cabe señalar las ediciones más antiguas, aquellas que se hicieron en vida del propio polígrafo, como ésta de La ciencia española que aquí veis y que vio la luz a finales del siglo XIX en la Colección de Escritores Castellanos. El ejemplar en cuestión que ilustra esta entrada pertenece al año de 1887, y es la tercera de la obra. Está encuadernado en tela gris y su lomo lleva dos tejuelos, uno superior de color azul y otro inferior granate. Dentro de este libro, polémico como pocos, puede encontrarse un interesante ensayo titulado "De re bibliographica", que constituye toda una profunda reflexión en torno al papel que el conocimiento de los libros antiguos tiene para entender la esencia de la cultura española. El ensayo puede consultarse actualmente en internet, dentro de la dirección http://www.filosofia.org/hem/187/reu/r1250065.htm
Merece la pena que al menos reproduzca aquí el comienzo de esta carta-ensayo:

"De re bibliographica
Al señor D. Gumersindo Laverde Ruiz,Catedrático de Literatura en la Universidad de Valladolid, &c.

Mi muy docto amigo y paisano: Días pasados dirigí a usted una breve impugnación de ciertas erradas afirmaciones acerca del pasado intelectual de España, vertidas por el Sr. D. Gumersindo de Azcárate en sus artículos sobre El Self-Government y la monarquía doctrinaria. Dolíame allí del lamentable olvido y abandono en que tenemos las glorias científicas nacionales, en especial las filosóficas, abandono y olvido que, entre otros daños de menor entidad, trae el gravísimo de mantener a nuestra patria falta de todo carácter propio en las modernas evoluciones del espíritu humano, dejándonos a merced de cualquier viento de doctrina que sople de extrañas tierras, y siendo causa eficacísima de la anarquía y desconcierto que hoy nos aqueja y lleva trazas de prolongarse, si Dios no lo remedia. Él solo sabe si es útil o dañoso el sesgo que al presente llevan ciertos estudios en España, y si es el mejor antídoto contra la exageración innovadora la exageración reaccionaria. Lo que sí puede afirmarse es que ambos fanatismos se inspiran en libros extranjeros, por más que uno y otro sean de antiguo abolengo en nuestra historia filosófica, y que, tal vez sin darse cuenta de ello, obedecen los secuaces de tan opuestas ideas a las providenciales leyes del pensamiento ibérico, aunque incurriendo en no pocas aberraciones y alejamientos de las escuelas peninsulares, por no detenerse a estudiarlas como debieran y a buscar dentro de España el anterior desarrollo de sus respectivos sistemas o los precedentes históricos que los han motivado. Pero dejando aparte tales consideraciones, vengamos derechamente al objeto de esta epístola y de las que, Dios mediante, han de seguirla, que se enderezarán sólo a desenvolver algunas indicaciones apuntadas en mi anterior, sobre los medios de reparar la ignorancia, hoy generalmente sentida respecto a nuestra historia científica y aun a una gran parte (no despreciable por cierto) de la literaria."


Francisco García Jurado

HLGE